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07 de junio de 2010

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Al otro lado del camino

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EN CUANTO A LOS DEMÁS
Si piensa que puede alcanzar la sublimación espiritual sin los demás, aun no ha llegado a la verdad.

La vida fue creada, a la manera de maquina compleja, en la que las piezas,

Diferentes entre si, guardan todas una función específica.

No huya del engranaje de su grupo si desea perfeccionarse y progresar.

Los demás son las áreas destinadas a complementar y mejorar sus propios reflejos.

A través de ellos usted se analiza para observarse con seguridad.

No intente transformarlos de inmediato, porque al igual que ocurre con nosotros, son espíritus en evolución caminando en medio de dificultades y sombras, hacia el conocimiento superior.

No exija de ellos la perfección que aun estamos lejos de poseer.

RESPUESTAS DE LA VIDA

FRANCISCO CANDIDO XAVIER

IREMOS COLOCANDO MAS

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El próximo día 29/11/2009, a las 22'30 horas, tendrá lugar la conferencia: La sinceridad en las relaciones humanas. Tolerancia e intolerancia, a cargo de: ÁLVARO VÉLEZ/ horario habitual del estudio de los domingos.  Seguido de un debate con preguntas y respuesta sobre el tema tratado, que serán aclaradas por el conferenciante, gracias.

La actividad de atención fraterna, promovida por el Grupo de Estudios Espíritas, tendrá  lugar todos los domingos a las 22:30 horas (hora de España).

 El equipo que atiende a los interesados, no tiene la pretensión de solucionar u ofrecer fórmulas mágicas para la solución de los problemas que se presenten.

 Ofrecer su atención y manifiesta su solidaridad para con las personas que lo necesiten.

El objetivo de la labor de atención fraterna es facilitar la comprensión de las situaciones de la vida con base en las enseñanzas del Espiritismo, que tiene por guía la moral cristiana como factor de aclaración y consuelo para los dolores y sufrimientos que, muchas veces, se hacen superlativos en nuestras vidas.

 Como norte de la actividad está el amor de unos con relación a los otros y, de forma práctica, todo el bien que sea posible realizar a favor de nuestro prójimo.

Para inscribirse para la atención fraterna rellene el formulario de contacto, Y NOS PONDREMOS EN COMUNICACIÓN CON usted, A TRAVÉS DEL CORREO ELECTRÓNICO. GRACIAS POR SU CONFIANZA.

Escriban sus pedidos, comentarios y sugerencias serán bienvenidos y respondidos. Así como el tipo de problema que tiene y solicita ayuda. En breve nos pondremos en comunicación con usted.

 

EN EL CAMINO DEL AMOR

En Jerusalén, en los alrededores del Templo, una mujer muy adornada encontró a un Nazareno de ojos fascinantes, y lucidos, de cabellos delicados y melancólica sonrisa, y se fijo en él extrañamente.

Arrebatada por la onda de simpatía que se irradiaba de él, corrigió los dobleces de la túnica muy alba, puso en su mirada una indecible expresión de dulzura y, dejando percibir, en los movimientos del frágil cuerpo, la visible pasión que la poseyera súbitamente, se acercó al desconocido y le habló, susurrante:

—Joven, las flores de Séforis me llenaron el ánfora del corazón con deliciosos perfumes. Tengo la felicidad a tu disposición, en mi tienda de esencias finas...

Le indicó extensa villa, cercada de rosas, a la sombra de arboleda acogedora, y añadió:

—Innumerables peregrinos cansados me procuran en busca del reposo que reconforta. En mi primavera juvenil, encuentran el placer que representa la corona de la vida. Y es que ni el lirio del valle no tiene la caricia de mis brazos, ni la sabrosa granada posee la miel de mis labios. ¡Ven y ve! Te daré un lecho suave, tapetes dorados y vino embriagante... ¡Te acariciaré la frente abatida y te curaré el cansancio del largo viaje! i Descansarás tus pies en agua de nardos y oirás, feliz, las arpas y los laúdes de mi jardín. Tengo a mi servicio músicos y danzarinas, ejercitados en ilustres palacios!...

Ante la incomprensible mudez del viajero, volvió a suplicar, después de una breve pausa:

—Joven, ¿por qué no respondes? Descubrí en tus ojos una llama diferente y procedo así porque te amo. Tengo sed de un afecto que me llene la vida. ¡Atiéndeme! ¡Atiéndeme!...

Él parecía no percibir la vibración febril con que semejantes palabras eran pronunciadas y, notándole la expresión fisonómica indefinible, la vendedora de esencias añadió un tanto contrariada:

—¿No vendrás?

Constreñido con aquella fogosa mirada, el forastero apenas murmuró:

—Ahora, no. Quizás después, ¡¿quién sabe?!...

La mujer, adornada de afeites, sintiéndose despreciada, prorrumpió en sarcasmos y partió.

Transcurridos dos años, cuando Jesús levantaba paralíticos, al pie del Tanque de Betesda, venerable anciana le pidió socorro para una infeliz criatura, atenazada por el sufrimiento.

El Maestro la siguió, sin titubear.

En una casucha vieja, un cuerpo lleno de llagas exhalaba gemidos angustiosos.

La disputada vendedora de perfumes se encontraba allí carcomida de úlceras, con la piel ennegrecida y el rostro deforme. Heridas sanguinolentas le marcaban la carne, ahora semejante al estiércol de la tierra. A excepción de los ojos profundos e indagadores, nada más le restaba de la antigua feminidad. Era una sombra leprosa, a la que ninguno osaba aproximarse.

Miró al Maestro y lo reconoció.

Era el mismo mancebo Nazareno, de porte sublime, y atrayente expresión.

Cristo le extendió los brazos, lleno de intraducible ternura y la invitó:

—¡Ven a mí, tú que sufres! En la Casa de mi Padre, nunca se extingue la esperanza.

La interpelada quiso retroceder, conmovida y asombrada, pero no consiguió mover ni sus propios dedos, vencida de dolor.

Pero el Maestro, derrochando compasión, se postró fraternal, y la acarició, con mansedumbre...

La infeliz reunió todas las fuerzas que le quedaban, y preguntó, con voz vacilante y dolorida:

—¿Tú?... ¿El Mesías Nazareno?... ¡¿El Profeta que cura, reanima y alivia?!... ¿Qué viniste a hacer, junto a una mujer tan miserable como yo?

Él, sonrió benevolente, contestando apenas: —Ahora, vengo a satisfacer tus ruegos.

Y recordando las palabras del primer encuentro, acentuó, compasivo:

—Descubro en tus ojos una llama diferente y procedo así, porque te amo.

 

CUENTOS Y APOLOGOS (FRANCISCO CANDIDO XAVIER)

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Este sitio se actualizó por última vez el: 19 de noviembre de 2009